¿QUÉ NOS TRAE EL 2018?

El año 2018 se inicia con una LUNA LLENA, esto es, en términos mundanos, el pueblo (la Luna) y el gobernante (el Sol) en pugna, disociado, separado, en permanente conflicto. Los indicadores cercanos nos muestran el panorama existente en los Estados Unidos, Venezuela, y el Perú.

Como consecuencia de esta situación inarmónica, de los componentes de la sociedad, la tendencia este año es a que las fuerzas telúricas se desaten siguiendo el ritmo de las posiciones planetarias.

Será entonces un año de grandes cambios geopolíticos a nivel internacional debido a la coyuntura política, social, la actividad bélica y los desastres naturales. Un año de transformaciones y conquistas, muchas de ellas por la fuerza de las leyes que rigen el universo; que es el imperativo cósmico que señala a la América del Sur como la depositaria de la enseñanza eternal.

Para el Perú hay un atenuante, la visita del Papa, justamente el 18 de enero justo cuando Lima celebra su aniversario de fundación. Esta visita providencial permitirá que esa energía destructiva que señala para el Perú, el próximo Eclipse del 15 de febrero, se transforme en iluminación colectiva, si los habitantes de esta nación se unen en una plegaria por la Paz del mundo, empezando por la paz individual, personal, familiar y social, y sabemos que así será.

Entramos a un ciclo de previsión y preparación, porque astronómicamente es una Nueva Era que empieza a tomar forma, y lo hará con o sin nuestra cooperación, desde el 2020, así que nos queda revestirnos “con la armadura de la fe el amor y el yelmo de la esperanza…”